Una flor como representación
Un recuerdo
Un reflejo
Un surtidor
Un color divino
el celeste del verano
y todo el amor de una mujer
por los libros
sólo yo
conozco que me molestan,
como la Soberbia soy,
las alabanzas ajenas.
–
| ¿qué papel me queda | |
| hacer, sino a Eco infeliz, | |
| que de Narciso se queja? |
¡Alabad al Señor todos los hombres!
–
El divino Narciso: Loa y auto sacramental
Sor Juana Inés de la Cruz
