EDIPO EL TEBANO
«pies hinchados», de tanto andar los caminos duros de la orfandad.
El abandono por destino, y el saber por alcanzar.
Desgraciado el cielo porque todo lo ve.
Un hombre sin ojos es uno cegado.
Un amante impedido y un hombre de fe.
«Edipo se sacó los ojos, de horror de sí mismo».
