Hop Hop Hurra – Santa Sabina
Una IPA en la que el lúpulo desfila sobre la malta.
No la empuja.
No la pisa.
La atraviesa con gracia.
En nariz, cítricos brillantes y un verde fresco que recuerda a cáscara recién cortada.
En boca, el amargor entra primero —seguro, limpio— y detrás aparece la malta, suave, sosteniendo el paso como un suelo firme.
Nada se atropella.
Todo avanza.
Es una cerveza rítmica.
Como si cada sorbo marcara un compás:
lúpulo, malta, eco.
No busca dulzura.
Busca equilibrio.
Y lo encuentra caminando.
