Una mujer y su hijo, un calor soporífero, una vieja casona, una maternidad que es soledad en estío.
Tenue, femenina, seductora, hermosa, así la descripción de una soledad voluptuosa, contenida y al mismo tiempo satisfecha de sí misma.
El hijo compañía pero no compañero: la carne extraña pero no espera, pues no hay esperanza con el marido muerto.
Membrillos y mangos: frutas asiáticas y de algún modo exóticas; uno escurre, el otro es seco, uno se disfruta en soledad ofreciendo su pulpa, mientras el otro es el mal reemplazo y equivalente de una manzana de discordia entre dos amantes inocentes.
Sacrificio, contricción, entrega en un beso sin pasión y también sin afecto: pura salvación; abandonar es la manera de olvidar a un amando niño, por eso la madre lo sujeta, por eso no lo suelta, así también lo preserva.
Relatos con nombre de mujer, protagonistas hombres, una inocencia y una ternura que no logra competir con el deseo de la madurez.
¿Más inspiración?
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La señal by Inés Arredondo
My rating: 5 of 5 stars
Sensualidad es también una manera de relacionarse con el lenguaje: cuentos tan mexicanos y de ese modo tan hermosamente femeninos y universales.
Una narradora siempre femenina, una niña, otra joven, una más madura.
Mujeres con hambre, confundidas, descubriendo, perdiendo y aprendiendo.
Fruta jugosa y fruta también seca.
Adoré.
🥭😊🍐
https://briseidaalcala.com/2024/10/06…
Briseida Alcalá
Detrás de mí están mis libros, detrás de mis libros estoy YO.
Busco siempre la aventura del color, el aroma y el sabor.

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