Hay desayunos que solo alimentan.
Y otros que despiertan el cuerpo con contrastes.
Este es de los segundos:
huevos suaves y calientes, mantequilla derritiéndose lento, tzatziki frío y cremoso encima, pimienta que perfuma y chile quebrado que muerde suave.
Sencillo, rápido y con mucha personalidad.
Ingredientes (1 porción)
2 huevos grandes 1 cucharada de mantequilla 2 cucharadas de tzatziki (frío) Pimienta negra recién molida, al gusto Chile quebrado, al gusto Sal (opcional)
Preparación
Bate ligeramente los huevos
Solo lo justo para romper las yemas y unirlas con la clara. No los espumes demasiado. Derrite la mantequilla
En un sartén pequeño a fuego medio–bajo, deja que se derrita lentamente sin que se queme. Cocina los huevos suavemente
Vierte los huevos y mueve con una espátula de silicón o cuchara de madera, despacio, formando pliegues suaves. Retira del fuego cuando aún estén cremosos (terminan de cocinarse con el calor residual). Sirve y corona
Pasa los huevos al plato y agrega el tzatziki frío encima.
Espolvorea pimienta generosa y chile quebrado al gusto.
Tips de cocina lenta
El secreto está en el fuego bajo y la paciencia. Si quieres más cremosidad, puedes añadir una cucharadita extra de mantequilla al final. El contraste funciona mejor cuando el tzatziki está realmente frío.
Cómo acompañarlos
Pan tostado o pan de masa madre
Un flat white o un americano suave
Jugo de naranja natural
O simplemente el silencio de la mañana
