Categorías
Cine clásico Film

Aguirre, der Zorn Gottes

Con el infortunio como todo destino, una expedición parte buscando El Dorado, sin saber que lo único que encontrarán serán la aguerrida voluntad de un demente.

La bruma revelando los Andeses la primera imagen del filme, situando de esta manera al espectador en este pedazo difuso de historia, con hombres de distintas naciones descendiendo al abismo de una misión imposible. 

Unas gallinas se desbarrancan, como las primeras mártires de una expedición atroz, que extiende el adjetivo en las cadenas que sujetan esclavos a los nativos. La cámara muestra su paso cansado, sorprendiendo con la insensatez de dos sillas de mano y la presencia de sus respectivas dueñas. Aguirre guía a su hija, único sustento de humanidad, que es en realidad otro motivo más de obsesión, locura, perdición.

El plano, aquí inmenso, captura la vastedad del paisaje, para rápido centrarse en la caminata y el encuentro con el Amazonas. El río, cruel con los infieles, inunda la pantalla precipitándose salvaje e inmisericorde, sus aguas revueltas a desenfoque en la amenaza que cumplirá de devorarlos.

La conquista, ese momento histórico aún incomprensible, es abordado por Werner Herzogen una de sus figuras más infames, Lope de Aguirre.  Klaus Kinski brinda una interpretación emblemática conla mirada siempre escudriñando en el horizonte de un tesoro mítico y por tanto inalcanzable. El actor domina la pantalla desde la postura contrahecha, astuto y rastrero como el susurrador.

Las condiciones de filmación precarias reflejan bien la situación inclemente a la que se enfrentaron los viajeros. En un tono emparentado con el documental, el director utiliza la cámara en mano para con planos medios y close up, internarse en la historia. El diseño sonoro integra los sonidos propios de la selva con el soundtrack de Popol Vuh, añadiendo a la sensación de veracidad que logra una cámara manejada con maestría para integrarse tan cerca que la olvidamos.

Los personajes, aquejados de ambición, debilidad o cobardía son sometidos a una voluntad irreprimible, la de Aguirre, mientras los otros vacilan, dudan, mueren; él persiste. Llevada a tales extremos, la demencia alcanza el revés del genio, como la otra vía posible para alcanzar la inmortalidad. No la dejen ir.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s